Educación

¿Por qué estos ‘robots tontos’ son los mejores compañeros de clase para niños?

robot aprendizaje

Estos robots educativos no son nada inteligentes. Pero igual que nuestros compañeros humanos, estos no tienen por qué ser los más listos para ayudarnos a aprender, si no apoyarnos con nuestros propios errores y despertar nuestro espíritu de cooperación los unos con los otros.

Cada día salen nuevas noticias sobre lo que las máquinas o las nuevas tecnologías pueden hacer por nuestro aprendizaje y en nuestros empleos. Hace poco Japón anunció que sus futuros profesores de inglés para este año próximo serán robots, generando gran controversia sobre el tema a debatir de ‘hasta donde pueden llegar los robots en nuestras vidas’.

La nueva idea de estos creadores de robots ha sido crear un concepto completamente diferente, algo más parecido a un amigo al que los niños tienen que ayudar con los deberes del colegio y otras tareas, y así al ayudar a la máquina aprendemos nosotros también.

Así que este robot te hará mirar con otros ojos a los más convencionales, y es que la principal característica que le diferencia del resto, es que no es muy inteligente.

Pero todo lo que le falta de inteligencia, lo tiene de cualidades sociales. Y esa precisamente es su mayor virtud. Porque nuestros compañeros y amigos humanos no tienen que ser inteligentes, solo apoyarnos y ayudarnos en el aprendizaje los unos a los otros, así que, ¿por qué con los robots no vamos a hacer lo mismo?

Cómo hemos mencionado antes, aprendemos mucho cuando tenemos que explicarle a otro por qué tiene un error, así lo afirma el profesor Tanaka, de información y sistemas en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Tsukuba y creador de estos robots.

“Personalmente no me gustó la idea de los robots tutores. Esto es todo lo contrario de un robot tutor: se parece más al amigo de los niños. O a un hermano o hermana menor”, afirma Tanaka.

Tanaka escuchó hablar de los nuevos robots que iban a ser maestros, y se le ocurrió la acertada idea de adaptar el concepto a algo más social, que pudiera ayudar a los niños a mejorar su aprendizaje sin tener la presión de acertar siempre en sus respuestas y creando en ellos un espíritu de colaboración entre compañeros, incluyendo a su nuevo compañero robot el cual necesita la misma ayuda que cualquier otro niño de la clase.

Otra característica es que estos robots necesitan que les prestemos atención y que nos preocupemos por ellos. Según su creador un robot que necesita cuidados puede ser una excelente herramienta educativa para los niños.

Entonces decidieron crear a Nao, un robot que mide un poco más de 60 centímetros de alto y que es un modelo humanoide de Softbank Robotics. Llevaron el robot a un aula en preescolar, y allí vieron que los niños se relacionaban menos con él cuando contestaba a todas las preguntas, y sin embargo interactuaban con él cuando cometía algún error.

Además de provocar que los niños se relacionasen con el robot, este nuevo amigo causó un aprendizaje desinhibido en los niños, y además los niños disfrutaron notablemente de la experiencia de enseñar a su nuevo compañero de clase.

Experiencia educativa

pepper robot

Robot Pepper | Imagen: SoftBank Robotics

La experiencia educativa que brinda por tanto este robot educativo comercial llamado Pepper de Softbank Robotics es muy novedosa. Se ha creado no solo para interactuar en las clases, si no que los niños pueden jugar con ellos todo el día; esta es una de las grandes ventajas del androide.

Se ha demostrado que los niños demuestran mucho interés en aprender con el robot durante periodos prolongados, y además no se sienten presionados al aprendizaje ya que aprenden de forma sencilla y sin complicaciones.

Estos robots que se engloban dentro de la categoría de robots sociales utilizan gestos, movimientos humanos y tonos de voz para expresar sentimientos y así relacionarse más ampliamente con los humanos.

Un estudiante de doctorado en el Departamento de Psicología Educativa de la Universidad de Wisconsin-Madison llamado Joseph Michaelis ha desarrollado junto a sus compañeros un robot que acompaña en el aprendizaje de los más pequeños.

Por qué los robots tienen que aprender a desobedecer

Recibe el nombre de Minnie, y es un robot social. Lo que le diferencia de los de Tanaka es que no necesita ningún cuidado, simplemente hace comentarios a los niños que le leen libros en voz alta.

Minnie contesta a las historias que cuentan con los niños como si tuviera una personalidad real, y actúa como lo haría cualquier compañero que está escuchando el cuento que lee el niño. Aún se encuentra en fase experimental, pero sigue desarrollándose y mejorando gracias a sus creadores.

La privacidad, un tema controvertido

Científicos del TiCC diseñan un robot para enseñar idiomas a los niños

Los padres tienen una preocupación principal en relación con estos humanoides: la privacidad de los niños. Muchos padres se preguntan qué información recopilaría este robot y cómo va a usarla.

Michaelis ha solucionado este problema instalando una luz LED que se enciende cuando el robot está grabando. Estos futuros compañeros de nuestros hijos prometen ser muy útiles para el aprendizaje y el compañerismo que deben aprender los más pequeños.

Vía | CNN

Sobre el autor de este artículo

Alicia Ruiz Fernández