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¿Qué es y cómo funciona una aceleradora de empresas?

Te contamos qué es y cómo funciona una aceleradora de empresas, así como sus diferencias con una incubadora

Hoy en día muchas compañías recurren a las aceleradoras de empresas para sus proyectos. ¿Sabes en qué consisten estas organizaciones y cuáles son sus principales funciones?

Las aceleradoras de empresas, por definición, son aquellas organización con ánimo de lucro cuyo objetivo es ayudar a que una startup crezca más rápido.

Para llevar a cabo su objetivo, estas organizaciones abren convocatorias de programas de aceleración, que suelen durar entre tres y seis meses habitualmente, aunque algunas ofrecen iniciativas más extensas.

Así, tras un proceso de admisión competitivo, las startups seleccionadas acceden a formación especializada y asesores profesionales que les enseñan a dar forma a su idea, implantar un modelo de negocio, diseñar y probar su escalabilidad, conseguir clientes o acceder a diferentes vías de financiación.

Los programas de las aceleradoras son muy completos para el desarrollo de una startup, al incluir en la inmensa mayoría de los casos mentorización, formación intensiva, educación digital y tutorización de expertos. El proceso concluye habitualmente con un Demo Day o con un pitch público.

¿Cómo funciona una aceleradora de empresas?

Los programas de las aceleradoras normalmente acogen a un número de startups que no suele superar las 15. Para evaluar a las principales candidatas y detectar a las mejores, estas organizaciones establecen una serie de requisitos en torno al área de negocio, la madurez del producto, el tamaño del mercado o la originalidad de las empresas.

Es preciso que las compañías cumplan los méritos de forma bastante estricta para ser preadmitidas en el proceso de selección previo a la aceleración de startups. Las estadísticas indican que el ratio de empresas que se apuntan a aquellas que son aceptadas para el proceso suele rondar el 5%.

Las aceleradoras suelen colaborar siempre con startups que, a pesar de hallarse en fases tempranas de desarrollo, ya poseen su propio equipo, han empezado a diseñar o a crear su producto y lo han contrastado en el mercado.

Por tanto, los diferentes eventos, actividades, contactos con inversores o herramientas de financiación son opciones que la aceleradora brinda para optimizar la capacidad de llegada al mercado.

Cómo entrar en una aceleradora de startups y aprovechar su potencial

Algunas de las aceleradoras invierten pequeñas cantidades, habitualmente entre 10.000€ y 30.000, a cambio de un porcentaje de la compañía. El modelo de negocio de este tipo de organizaciones es a largo plazo, ya que suelen multiplicar la inversión gracias a las startups con más éxito al cabo de varios años, cuando generan la suficiente rentabilidad. La media para que se produzca la venta o recuperación de la inversión oscila entre 4 y 6 años.

El proceso por el que una startups atravesa su proceso de aceleración se puede dividir según los expertos en cinco fases: Conciencia, Aplicación, Programa, Demo Day, Post Demo Day2

¿Cómo y cuando surgieron las aceleradoras de empresas?

El origen de las aceleradoras de startups se remonta una década atrás en el continente americano. En 2005 en EEUU apareció Y Combinator en Cambridge Mass, que posteriormente se trasladó a Silicon Valley con Paul Graham. A estas startups le siguieron otras pioneras como TechStars en 2006 y Seedcamp el siguiente año.

La aceleradora Startupbootcamp busca empresas fintech en España

Con el auge de la aparición de programas de aceleración estadounidenses, Europa se sumó a la tendencia del ecosistema de startups, creando aceleradoras a nivel europeo como Seedcamp, con sede en Londres y Startupbootcamp, una aceleradora europea con programas de aceleración y oficinas situadas en Copenhague, Ámsterdam, Berlín, Israel, Estambul y Londres.

En nuestro país, Business Booster3 fue la primera aceleradora nacional que surgió en 2010, lanzando su primera convocatoria en octubre de ese mismo año.

Principales aceleradoras de empresas españolas

Se trata de un fenómeno emergente del que todavía se espera un gran crecimiento, pero estas son sin duda, las aceleradoras de startups más importantes en España:

  • Seedrocket: Tiene más de una decena de campus a sus espaldas y sigue el método clásico de aceleración: acoger a las startups desde su nacimiento hasta su despegue, todo ello a través de mentorización especializada para ayudar al crecimiento de las compañías.
  • Wayra: Se trata de la apuesta corporativa de Telefónica por el emprendimiento tecnológico. Cuenta con programas de aceleración en doce países de todo el mundo, por lo que constituye una de las iniciativas más prometedoras y globales del sector de la aceleración.
  • Lanzadera: Esta aceleradora valenciana es el proyecto personal de Juan Roig, fundador de Mercadona, aportando un nuevo grueso de financiación para el tejido emprendedor español.
  • Conector: A caballo entre Madrid y Barcelona, en la capital está especializada en el terreno del gaming. Cuenta con inversores como Carlos Blanco, Xavi Verdaguer o Risto Mejide.
  • Plug and Play Spain: Se trata del puente tecnológico de su homólogo americano, por lo que constituye un puente directo entre España y Silicon Valley centrado en el emprendimiento tecnológico.
  • Impact: Procede del Instituto Superior para el Desarrollo de Internet (ISDI) y añade también un valor de especialización, ya que alberga a startups procedentes de toda Europa, pero centrándose en el aspecto exclusivamente móvil.

¿Cuál es la diferencia entre incubadora y aceleradora de startups?

Principalnente, los modelos tradicionales de incubadoras empresariales surgieron en el ámbito público, ligados a órganos gubernamentales, mientras que en la actualidad las aceleradoras pueden ser tanto de carácter público como privado. 

Aunque ambos conceptos tienen características en común, las aceleradoras de startup, como su propio nombre indica, aceleran un proyecto en marcha, dándole soporte legal, técnico y financiero durante un periodo de tiempo limitado que suele oscilar entre 3 y 6 meses, llegando en ocasiones al año.

Sin embargo, el fin de las incubadoras es crear proyectos propios y buscar futuras startups que posean potencial para salir al mercado. Para ello cuentan con expertos y asesores que trabajan, junto con los CEOs de cada una de estas empresas, desarrollando sus proyectos hasta que cogen forma.

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.