Seguridad

Google seguirá trabajando con el ejército de EEUU, pero promete no contribuir a su armamento

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Google no permitirá que su software de inteligencia artificial sea utilizado en armamento ni en “esfuerzos irrazonables de vigilancia”, como pueden ser planes de espionaje masivos a población civil, según el nuevo código ético anunciado por Sundar Pichai.

En compañías como Google, que han hecho de sus valores de marca toda una seña de identidad, las contradicciones éticas se pagan caras. Es lo que tiene tener una plantilla extremadamente motivada por una misión y que no entienden, aunque se trate de ganar dinero a espuertas, que se colabore en asuntos tan turbios de entrada como la carrera armamentística de Estados Unidos.

El popular buscador lo ha descubierto de la manera más cruda posible: enfrentándose desde el pasado julio a motines, recogidas de firmas y dimisiones en masa a causa de su contrato con el Ejército norteamericano para, entre otras tareas, analizar las imágenes que recogen sus drones. Se trata del Proyecto Maven, el objeto de las críticas y la desesperación de la parte de la plantilla menos predispuesta a aceptar un rol más o menos activo en una hipotética futura guerra.

El tema se ha caldeado hasta tal punto que, la semana pasada, la multinacional anunció que no renovaría su contrato del Proyecto Maven cuando éste finalice en marzo de 2019. Sin embargo, el debate ético en Google es imparable, generando una corriente muy intensa que exige responsabilidades corporativas a la firma.

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Sundar Pichai, CEO de Google, reaccionó a este malestar general anunciando que se haría público un código ético que regularía las futuras colaboraciones con ejércitos y otras entidades que puedan generar rechazo moral a sus empleados. Un manual de buenas conductas, podríamos decir, del cual ya conocemos algunos de sus principales pilares.

Por ejemplo, Google no permitirá que su software de inteligencia artificial sea utilizado en armamento ni en “esfuerzos irrazonables de vigilancia”, como pueden ser planes de espionaje masivos a población civil. ¿Dónde podrán usarse entonces las capacidades de IA de este fabricante? Según ha anunciado el propio Pichai, podremos ver aplicaciones de su inteligencia artificial en contratos gubernamentales que tengan que ver con ciberseguridad, reclutamiento militar y tareas de búsqueda y rescate.

En virtud a estas nuevas condiciones, lo cierto es que quizás el Proyecto Maven no se podría llevar a cabo. Aunque no está ligado directamente a ofensivas militares, el uso de drones en combate no es nada nuevo y es una de las tecnologías que el Ejército de Estados Unidos considera esenciales para labores de reconocimiento e, incluso, de eliminación selectiva de objetivos (dicho de otro modo, asesinatos teledirigidos).

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.