Seguridad

Implantes cerebrales: el blanco de los hackers para manipular nuestros recuerdos

cerebro digital

El nuevo blanco de los hackers podría ser ni más ni menos que nuestra propia mente. Científicos advierten que los ciberatacantes podrían manipular nuestros recuerdos a través de los implantes cerebrales que se usarán para tratar enfermedades neurodegenerativas.

De nuevo, otra alusión a Black Mirror. Retrocede al episodio 3 de la primera temporada: ‘Toda tu historia’. En el vemos un mundo futurista en el que las personas pueden literalmente visualizar sus recuerdos, retroceder en el tiempo como si de una película se tratara e incluso mostrárselos al resto.

Un mundo en el que tengamos control sobre nuestros recuerdos no está tan lejos. Científicos estiman que dentro de 5 años podría reescribir recuerdos y volver a meterlos en la mente. Esto se llevaría a cabo mediante implantes cerebrales usados mayormente para tratar a pacientes con enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson.

En tan solo una década lanzarán los primeros implantes comerciales para potenciar la memoria, y para 2040 serían tan avanzados que permitirían un “control extenso sobre los recuerdos“. Es decir: podríamos eliminar recuerdos tristes y crear otros alegres.

No obstante, el problema está en que si nosotros podemos tomar el control de nuestros recuerdos, también lo pueden hacer otras personas. Nuestra mente podría ser el próximo blanco de los hackers.

Así lo advierte el equipo de investigadores detrás del estudio de Kaspersky ‘The Memory Market: Preparing for a future where cyberthreats target your past‘ (El Mercado de los Recuerdos: Preparándonos para un futuro en el que los ciberataques amenazan a tu pasado). Pero ¿qué supondría esto?

Las nuevas amenazas que surgen de esto incluye la manipulación masiva de grupos mediante recuerdos implantados o eliminados de eventos políticos o conflictos“, explican en el informe.

Los recuerdos podrían almacenarse en nuestro código genético

Por ello, mientras que sería una tecnología tremendamente interesante, especialmente desde un punto de vista médico, para que se materialice de manera segura es necesaria la colaboración entre profesionales del ámbito sanitario, fabricantes de los dispositivos y la industria de la ciberseguridad.

Como explican en el estudio, pese a que aún no se ha observado ningún ataque dirigido a neuroestimuladores hasta la fecha, la tecnología que creemos hoy será la que podrá ser sujeto de ataques mañana. Tiene que desarrollarse de manera segura desde el principio, para que luego no aparezcan vulnerabilidades que puedan dejar expuestos ni más ni menos que nuestros recuerdos.

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Graduada en Periodismo y redactora en TICbeat. ¿Qué me interesa? La innovación, la actualidad, la tecnología y, sobre todo, las personas.