Social Media

Desmantelan el mayor mercado online de productos piratas en Europa

La Europol ha investigado a más de 250 personas, enjuiciado a más de 100 sospechosos, decomisado más de 20.000 paquetes y bloqueado unas 100 cuentas en redes sociales utilizadas para comercializar con artículos piratas y falsificados.

Imaginen un ‘top manta’ en Internet, donde comprar toda clase de artículos falsificados: complementos deportivos, medicinas, teléfonos móviles, bolsos, joyas, gafas de sol, ropa, relojes, perfumes y cosméticos, decodificadores ilegales de IPTV y contenidos digitales pirateados. Dirán que son cientos, miles las páginas que hacen las veces de mercados polivalentes al margen de la Ley.

Para ser exactos, al menos hay (había, mejor dicho) 10.000 tiendas online que comercializaban con estos productos en el Viejo Continente a través de redes sociales. Hablamos en pasado porque la Europol, junto a la Guardia di Finanza de Italia y las autoridades de nueve Estados miembros de la UE (incluyendo España), acaba de desarticular la mayor red de productos falsificados por esta vía.

Esta macrooperación policial (denominada Afrodita) ha investigado a más de 250 personas, enjuiciado a más de 100 sospechosos, decomisado más de 20.000 paquetes y bloqueado unas 100 cuentas en redes sociales utilizadas para dar a conocer esta clase de artículos piratas y falsificados.

La campaña de Alibaba para desvincularse de las falsificaciones

“Internet sigue siendo un importante facilitador del delito contra la propiedad intelectual, ya que utiliza plataformas nuevas y emergentes, como las redes sociales, que han hecho más fácil publicar y compartir ofertas de productos falsificados y contenido pirateado a una audiencia en expansión. Europol examinará la magnitud del problema, recopilará pruebas y controlará las redes sociales y las plataformas de ventas”, detalla el comunicado oficial sobre el tema.

¿Cómo funcionaba esta particular red de comercio ilegal? Los vendedores anunciaban los productos falsificados a través de publicaciones en redes sociales que mostraban el producto y el precio. Luego, los detalles de la transacción se concretaban a través de otros canales de comunicación (aplicaciones de mensajería o por teléfono con diferentes nombres). Finalmente, unos mensajeros entregaban los paquetes y el pago generalmente se realizaba a través de tarjetas prepago o mediante Paypal.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.