Social Media

Silicon Valley asegura que las Redes Sociales llevan “cocaína conductual”

Escrito por Sandra Arteaga

En el programa Panorama de la BBC, expertos de Silicon Valley aseguran que Facebook, Twitter y otras redes sociales diseñan sus apps usando “cocaína conductual”, para enganchar a los usuarios.

¿Alguna vez sientes un deseo irrefrenable de entrar en Facebook, Twitter, Instagram o en otras redes sociales? Que no te dé vergüenza admitirlo porque a muchas otras personas les sucede lo mismo, y de acuerdo con los expertos de Silicon Valley, precisamente eso es lo que quieren las plataformas.

Así lo han declarado en el programa Panorama de la BBC personas que conocen los entresijos de este tipo de aplicaciones. Uno de ellos es Aza Raskin, un destacado ingeniero que ha trabajado en compañías como Mozilla y Jawbone. Es el inventor de la función de scroll infinito para desplazarse por las páginas web, una innovación de la que ahora se siente culpable porque mantiene a los usuarios pegados a la pantalla mucho más tiempo.

“Es como si estuvieran tomando cocaína conductual y la rociaran por toda la interfaz, y eso es lo que te mantiene con ganas de volver y volver”, asegura Raskin. “Detrás de cada pantalla de tu teléfono, por lo general hay, literalmente, mil ingenieros que han trabajado para tratar de hacerlo lo más adictivo posible”.

Facebook y WhatsApp reinan en una España adicta a las redes sociales

No obstante, Raskin no es el único que piensa que las redes sociales están diseñadas para causar adicción a los usuarios. Sandy Parakilas, ex empleado de Facebook, compara la plataforma de Mark Zuckerberg con las máquinas tragaperras, y explica que otros trabajadores tenían la misma opinión.

“Definitivamente había conciencia del hecho de que el producto creaba hábito y era adictivo”, afirma Parakilas. Tienes un modelo de negocio diseñado para comprometerte y conseguir que dediques tanto tiempo de tu vida como sea posible, y luego vendes esa atención a los anunciantes”.

En declaraciones a la BBC, Facebook negó que sus productos estén diseñados con este objetivo, sino que su finalidad es acercar a la gente a sus amigos, familiares y a las cosas que les importan. “En ningún momento se pretende que haya un factor adictivo en ese proceso”, explica la red social.

Sin embargo, Leah Pearlman, una de las inventoras del botón Me gusta de Facebook, no opina lo mismo. Ella señala que, aunque no tenía la intención de que el botón fuese adictivo, se enganchó a Facebook porque había empezado a basar su autoestima en la cantidad de Me gusta que tenían sus publicaciones. “Cuando necesito validación, entro en Facebook”, afirma.

Y no solo enganchan los Me gusta: el programa Panorama también repasa el uso del color, los sonidos y las recompensas inesperadas para generar un comportamiento impulsivo.

Sobre el autor de este artículo

Sandra Arteaga

Sandra Arteaga es periodista y escribe sobre informática y tecnología de consumo desde hace más de nueve años. Cacharrea con ordenadores desde la era de Spectrum y no hay videojuego que no haya probado ni joystick que no haya pasado por sus manos.
Escribo reportajes de actualidad e Internet y prácticos en Personal Computer & Internet desde 2008.