Tecnología

Bots: de la concepción única a una familia de tecnologías compleja

trabajos sustituidos robots

¿Cuáles son los principales tipos de bots que existen? ¿Qué tienen en común y en qué difieren? ¿Qué clases de bots llevan tiempo entre nosotros… aunque no los llamáramos de tal modo?

Dentro de todo el apogeo que está viviendo la inteligencia artificial en nuestros tiempos, una de sus variantes está cobrando protagonismo propio. Hablamos de los bots, esa fórmula para automatizar procesos por medio de algoritmos que ya está implantándose de forma masiva en entornos tan variados como los canales de contacto con los clientes (chatbots), la automatización robótica de procesos (RPA) y muchos otros campos.

Sin embargo, y quizás al calor de todo el ‘hype’ que está rodeando el auge de esta tecnología, son muchos los que perciben los bots como una única clase de soluciones, como un ente en sí mismo. Nada más lejos de la realidad: bajo este genérico paradigma se engloban técnicas y sistemas muy diversos, algunos de los cuales ya tienen una cierta solera en el mercado.

¿Qué es una botnet y cómo evitar caer en ella?

Entonces, ¿cuáles son los principales tipos de bots que existen? ¿Qué tienen en común y en qué difieren? ¿Qué clases de bots llevan tiempo entre nosotros… aunque no los llamáramos de tal modo? A continuación tratamos de arrojar algo de luz sobre este campo en plena ebullición y cuyas definiciones básicas debemos tener bien claras:

Crawlers

Los ‘crawlers’, también conocidos como arañas, son de los primeros bots que aparecieron en el mercado. Su utilidad consiste en obtener información de forma masiva desde otras páginas web o sistemas de terceros, ya sea accediendo a su API o mediante otros sistemas. ¿El ejemplo paradigmático? Google y el resto de buscadores web utilizan estos bots para saber qué páginas web existen, cuál es la información que contienen y si han tenido alguna actualización reciente que pueda ser de interés para el usuario.

Bots de noticias

También en los orígenes de la fiebre por los bots nos encontramos con los bots de noticias, aquellos que recopilan información de distintas fuentes -ya sean generalistas, especializadas o de cualquier otro tipo- y la aglutinan en un panel de visualización único. A los métodos más rudimentarios, basados en feeds RSS, hemos de unir otros bots mucho más avanzados que pueden incorporar incluso lo que sucede en las redes sociales para establecer notificaciones sobre eventos de última hora.

5 claves para diseñar un bot amable, eficiente y atractivo

Gaming

Si has jugado a títulos como ‘Counter Strike’, seguro que conoces el término de bot aplicado al mundo del videojuego. No en vano, la inteligencia artificial se lleva empleando desde hace décadas en estas lides, con el objetivo de mejorar la calidad de los rivales a los que nos enfrentamos cuando jugamos, ya sea en una carrera de coches, en una partida estratégica o en un ‘shooter’. En muchos de los casos, estos bots son empleados para entrenamiento, pero también pueden emplearse para jugar a títulos multijugador de forma individual.

Botnets

Desgraciadamente, los bots no solo sirven para tareas positivas a nivel empresarial o para entretenernos, sino que también pueden ser empleados para objetivos mucho menos maravillosos. Las botnets son redes de ordenadores u otra clase de dispositivos infectados (se conocen casos incluso de electrodomésticos que formaban parte de una de estas redes) que funcionan a modo de ‘zombies’, ejerciendo las tareas que les comanda el ciberdelincuente, como distribuir malware o llevar a cabo ataques de denegación de servicio.

Scrapers y spambots

También en el lado maléfico de los bots nos encontramos con los scrapers, unos sistemas capaces de robar contenido de sitios web (direcciones de email, imágenes, texto, etc.).​ En la misma línea, hemos de reseñar la existencia y creciente proliferación de los spambots: programas diseñados para el envío masivo de spam.

Chatbots

La cara, por decirlo de algún  modo, más conocida de los bots es su vertiente conversacional, también denominada como chatbots. Hablamos de sistemas diseñados y entrenados para mantener conversaciones naturales con humanos, ya sea por medio de texto, voz o incluso vídeo. Para su correcto funcionamiento se entremezclan algoritmos que procesan la información necesaria para prestar una respuesta oportuna, pero también otras herramientas dedicadas al procesamiento del lenguaje natural de los usuarios.

¿El reto? Superar el test de Turing que determina cuándo una IA es capaz de hacerse pasar por un humano sin que sea detectada… algo que por ahora nadie ha conseguido (los pocos casos en que se ha afirmado haber vencido esta prueba se ha demostrado que existía algún tipo de trampa o sesgo en el test).

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.