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Una galaxia cercana podría colisionar con la Vía Láctea, según los científicos

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Un grupo de científicos de la Universidad de Durham ha realizado una investigación en la que demuestran que es probable que nuestra galaxia, la Vía Láctea, colisione con una galaxia cercana llamada la Gran Nube de Magallanes. Te contamos cuándo podría suceder.

Un grupo de astrónomos han descubierto que una galaxia cercana a la nuestra se estrellará podría colisionar con la Vía Láctea y hacer que nuestro sistema solar se hunda en el fondo del vacío cósmico, según la ciencia.

Los científicos realizaron simulaciones sobre el movimiento de la Gran Nube de Magallanes (LMC), una de las galaxias satelitales que orbitan la Vía Láctea. Así, se descubrió que esta galaxia no va a seguir rodeando de forma segura a la Vía Láctea, sino que se deslizará por ella.

Actualmente la LMC se encuentra a unos 163.000 años luz de la Vía Láctea, pero las estimaciones de los investigadores de la Universidad de Durham demuestren que la LMC se desacelerará y volverá hacia nuestra galaxia, con la que se estrellará en unos 2.500 millones de años aproximadamente.

Esta galaxia tiene un peso de unos 250 mil millones de soles, con lo cual causaría grandes variaciones. “Se sacudirá toda la Vía Láctea y todo el sistema solar podría ser expulsado al espacio exterior. Si eso sucede, no veo cómo nuestros descendientes, si tenemos alguno, podrán soportarlo”, ha explicado Carlos Frenk, director del Instituto de Cosmología Computacional en Durham.

Así, la fusión galáctica que dará lugar producirá que el agujero negro supermasivo que se encuentra en el centro de la Vía Láctea se vuelva loco. “Una vez que la Vía Láctea se engulle a la LMC, nuestra galaxia se convertirá en una hermosa y normal espiral. La mayoría del halo se convertirá en estrellas de la LMC y el agujero negro se hundirá en esta repentina abundancia de combustible y se volverá loco”, explica Frenk.

Mientras el agujero negro se activa, este enviará chorros potentes de radiación de alta energía.  Aunque estos rayos intensos puedes provocar extinciones masivas, es poco probable que sea una amenaza para la vida que pueda existir en la Tierra, han explicado los investigadores.

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La galaxia Andrómeda es cinco veces la masa de la Gran Nube de Magallanes, y la colisión de esta con la Vía Láctea también se espera para dentro de unos 4.000 millones de años. Pero la fusión de la LMC con nuestra galaxia podría detener este cataclismo“Uno de los subproductos de la colisión con el LMC es que retrasará el armageddon. Moverá un poco la Vía Láctea y eso nos puede comprar un par de miles de millones de años”, afirma Frenk.

El investigador explica que “el LMC es grande pero no destruirá completamente nuestra galaxia”. Es decir, esta fusión “producirá increíbles fuegos artificiales, pero no tiene la masa para crear una gran perturbación. La colisión con Andrómeda realmente será armageddon. Ese será realmente el final de la Vía Láctea tal como lo conocemos”, dice Frenk.

Así que la Gran Nube de Magallanes, la galaxia cercana que podría colisionar con la Vía Láctea podría hacerlo en unos 2.500 millones de años, pero incluso podría ser algo beneficioso para nuestra galaxia ya que alargaría el tiempo hasta la colisión que verdaderamente causará estragos en la Vía Láctea, la colisión con la galaxia de Andrómeda.

Vía | The Guardian

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Alicia Ruiz Fernández