Empresa

La fortuna que perdió la NASA por ser estafada con aluminio de mala calidad

Estafa de la NASA

La NASA ha sido, durante casi veinte años, víctima de la estafa por parte de un proveedor de aluminio que ha propiciado misiones fallidas y un inmenso agujero económico.

¿Se imaginan poder estafar a las mentes más brillantes del planeta, en su propia casa y con lo más básico del mundo? ¿Colarle un material de baja calidad a una institución que, entre otros menesteres, se dedica precisamente a la investigación de nuevos elementos? ¿Y que la estafa dure nada menos que 19 años sin que nadie les pille?

Aunque suene a película de poca monta, eso es lo que le ha sucedido a la mismísima NASA, víctima durante casi dos décadas de un proveedor de aluminio y metales para sus misiones espaciales (Sapa Profiles, ahora conocida como Hydro Extrusion Portland) con muy pocos escrúpulos.

Esta compañía manipuló durante esos años las pruebas de resistencia de sus productos, de forma que cumplieran los exigentes requisitos de la NASA para estos materiales. Según el Departamento de Justicia (que ha destapado todo el caso en un comunicado oficial), la baja calidad de los metales que Sapa Profiles vendió al organismo de exploración espacial supuso que varias misiones fallaran, ocasionando pérdidas millonarias a los contribuyentes norteamericanos.

La NASA ha encontrado las moléculas más antiguas del universo

Cuando los resultados de las pruebas se modifican y las certificaciones se proporcionan falsamente, las misiones fracasan“, sentencia a su vez Jim Norman, director de Servicios de Lanzamiento de la NASA, en otra misiva.

En concreto, se habla de que tanto la misión Glory (2011) como la misión Orbiting Carbon Observatory (2009) tuvieron que ser canceladas cuando fallaron las narices de los cohetes Taurus XL que transportaban su costosas tecnologías. En ambos casos, los componentes se construyeron con aluminio de Sapa Profiles, que falsificó los documentos de las pruebas con el conocimiento pleno de que no cumplían con los estándares exigidos.

¿El resultado? Una pérdida estimada en más de 700 millones de dólares, además de los años de dedicación de cientos de científicos a sendos proyectos.

Ironías de la vida, el contratista y la NASA han llegado a un acuerdo por el que Sapa Profiles reconoce los fallos en estas misiones pero solamente pagará 46 millones de dólares. Un tirón de orejas en toda regla, pero sin llegar a compensar el enorme desastre que ha causado esta estafa continuada en el tiempo.

*Artículo original publicado en Computerhoy.com

Sobre el autor

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.