Innovación

Esta farola británica ya da luz gracias a los excrementos caninos

Farola biomasa

Las heces de perro podrían usarse para alimentar el alumbrado nocturno, tal y como revela la primera farola británica inteligente cuyo combustible se trata de biogás procedente del metano de los excrementos caninos.

El ingenio resulta fundamental para acometer la transición energética y buscar un modelo más sostenible y justo con el planeta. En los últimos meses te hemos contado algunas propuestas tan insólitas como fascinantes: desde combustible desarrollado a partir de ropa usada o residuos de plástico procedentes de los océanos, hielo inflamable como energía del futuro, rocas convertidas en potentes enclaves de almacenamiento de aire comprimido, electricidad generada a partir de bacterias intestinales o turbinas eólicas sin palas.

Hoy toca hablar de una propuesta innovadora nacida al calor de la mente de un vecino de Reino Unido llamado Brian Harper, el cual ha decidido echar mano de un recurso gratuito y tan infravalorado como son las heces de perro: a sus 66 años y tras años de investigación, este hombre residente en Malvern Hills (Worcestershire) ha activado la primera farola de Inglaterra que funciona con excrementos caninos, de los cuales se obtiene metano que permite alimentar el sistema.

Ubitricity, o cómo convertir farolas en puntos de carga de coches eléctricos

Esta farola inteligente, única por ahora en su especie, ya se encuentra operativa fuera del domicilio de Ben, cuyo sistema solamente precisa que diez personas depositen una bolsa de papel con las deposiciones de su mascota para alimentar dos horas completas de alumbrado nocturno. Para ello cuentan con un dispensador, pudiendo abandonar las heces del animal y rotar una manivela que permite transportar los excrementos a a uan cámara biodigestora en la que los microorganismos descomponen este material.

En unos días se obtiene el metano preciso para que la farola, un ejemplo de proyecto sostenible, inteligente e innovador, arroje luz durante el período nocturno. La propia lámpara detecta la ausencia de luz y acude al biogás. Son farolas que “despiertan la imaginación de la gente y les muestra que los excrementos de sus perros tienen un valor”, reveló Harper al diario local Malvern Gazette, tal y como recoge Ecoinventos.

Dado que cada día se arrojan millones de toneladas de heces de mascotas, este sistema tiene un gran potencial de expansión. Por el momento, tras recibir apoyo del Malvern Hills Area of Outstanding Natural Beauty (AONB), Harper analizará su uso, implementará si es preciso ajustes de mejora e intentará extender esta solución a otras áreas de su localidad. Su principal propósito es “que las autoridades locales y otros organismos a lo largo de Reino Unido se interesen”. 

Imagen | Nic Fleming

Fuente | Ecoinventos/The Guardian

Te recomendamos

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.