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¿Qué es el ‘sharding’ y cuál es su importancia en el blockchain?

El increíble valor de negocio del blockchain, cuya inversión ha crecido un 280% en 2018

El ‘sharding’ (que podríamos traducir en español como particionado) es un método por el que se particiona y distribuye la carga de procesamiento y almacenamiento a lo largo de una red peer-to-peer (P2P).

Uno de los retos del blockchain, y de otras redes basadas en la misma idea de la cadena de bloques, es su escalabilidad: ampliar y ampliar esas redes distribuidas para abordar el creciente interés comercial existente sin que el rendimiento se vea afectado. Y es que la regla es sencilla: conforme más equipos se unen a una red en la que todos los nodos son iguales entre sí, la eficacia de todo el sistema tiende a degradarse.

Este problema de escalabilidad ya lo están sufriendo tanto el bitcoin como el Ether (basado en la red Ethereum), por lo que se hace acuciante encontrar una solución que permita ampliar estas redes sin límite. Ahí es donde entra en juego el término que os desentrañamos hoy: ‘sharding’.

El ‘sharding’ (que podríamos traducir en español como particionado) es un método por el que se particiona y distribuye la carga de procesamiento y almacenamiento a lo largo de una red peer-to-peer (P2P). De este modo, se consigue que los nodos no se vean obligados a procesar toda la carga transaccional de la red, sino únicamente aquella relacionada con el fragmento que le corresponde.

Por supuesto, esa información particionada -que ya se puede ver en bases de datos tradicionales- puede compartirse con otros nodos, de modo que se mantengan los principios de descentralización, inmutabilidad y seguridad que caracteriza al blockchain. 

¿Cuál es mejor: blockchain, hashgraph, DAG o holochain?

La diferencia principal radica el consenso necesario para validar una transacción: en una cadena de bloques tradicional, cada nodo de autenticación registra todos los datos de la cadena y forma parte del proceso de consenso. En cadenas de bloques grandes, como bitcoin, la mayoría de los nodos participantes deben autenticar las nuevas transacciones y registrar esa información si se agrega al libro mayor.

Eso hace que completar cada transacción sea lento y arduo, hablando de que la red de bitcoin apenas puede procesar entre 3 y 7 transacciones por segundo. Ethereum, algo más avanzada, permite procesar entre 10 y 30 transacciones por segundo. Por comparar, las plataformas convencionales que soportan a los operadores de tarjetas de crédito gestionan más de 1.500 operaciones por segundo.

Pero con el ‘sharding’ la cosa cambia: cada cuenta de usuario única equivale a un fragmento, y las cuentas solo pueden realizar transacciones con otras cuentas en el mismo fragmento. Esto permite que muchas transacciones paralelas discurran al mismo tiempo, con un protocolo al margen que permite comunicar cada uno de estos fragmentos a lo largo y ancho de la red.

¿Quiénes están usándola?

Aunque todavía es un concepto en pañales dentro del mundo de blockchain (con preocupaciones por resolver en torno a la seguridad de este modelo), algunas plataformas ya han comunicado que están explorando sus posibilidades.

Por ejemplo, el año pasado, Ethereum comenzó a explorar formas de aumentar el rendimiento de su red, principalmente por medio del ‘sharding’. 

A su vez, siete universidades unidas en la Distributed Technology Research Foundation (DTR) están desarrollando una red de criptomonedas que resuelve los problemas de escalabilidad y rendimiento de blockchain a través de este principio de la fragmentación.

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Sobre el autor

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y ganador del European Digital Mindset Award 2019.