Google abandona el desarrollo de inteligencia artificial para ayudar en la extracción de combustibles fósiles a petroleras y gasísticas. El gigante tecnológico y avanza que no “construirá algoritmos de inteligencia artificial y machine learning personalizados para facilitar la extracción de hidrocarburos para la industria petrolera y del gas”, tal y como avanzó Forbes.

Google da un paso hacia la postura de los grupos ambientalistas y rechaza que se utilice su tecnología para determinar la probabilidad de encontrar yacimientos de combustibles fósiles. La compañía estadounidense avanzó que cumplirá con los contratos que tiene pero no especificó con que compañías los ha establecido y avanza que los grupos petroleros y gasísticos podrán continuar utilizando su plataforma de computación en la nube.

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Con este movimiento, el gigante tecnológico rompe la senda que había marcado conjuntamente con Microsoft y Amazon. Y es que el martes, Greenpeace publicó un informe en el que apuntaba que los tres grupos venden su tecnología a compañías del sector del petróleo y gas.

Si bien, Microsoft no tomó esta medida se reafirma en el objetivo de ser negativa en emisiones de CO2 en 2030, mientras que Amazon defiende que la industria energética “debería tener acceso a las mismas tecnologías que otras industrias”. 

Los ingresos de las compañías petroleras y gasísiticas en las cuentas de Google, a cierre de 2019, contabilizan 65 millones de euros, es decir, un 1% de los ingresos de Google Cloud, según Forbes. Las relaciones comerciales de gigantes tecnológicos están siendo sometidos al escrutinio de los grupos ambientalistas que presionan por cesar contratos con compañías que promuevan el uso de combustibles fósiles.

No es la primera vez que Google se desprende de un polémico proyecto y es que ya cesó, en 2018, su contrato comercial con el Pentágono que utilizaba su inteligencia artificial para hacer más precisos los drones militares, el conocido como Proyecto Maven.

*Artículo original publicado en Business Insider