Innovación

Este robot blando con sentido del gusto detecta bacterias en tu baño

Este brazo robótico detecta bacterias y químicos peligrosos en tu baño

Un equipo de científicos de varias universidades han desarrollado un dispositivo robótico experimental capaz de realizar una pequeña prueba de sabor para ver si el agua de tu baño ha sido contaminada.

En los últimos tiempos han visto la luz robots de todas las formas y colores: unos saben ganarte jugando al jenga, otros encestan triples, unos predican la Biblia y otros combaten la soledad. Los autómatas han logrado responder al tacto, a los comandos de voz o a las señales visuales, e incluso han dado pasos hacia la autoconciencia de las máquinas. Ahora, un equipo de investigadores ha logrado desarrollar un autómata con sentido del gusto capaz de “catar” las bacterias y sustancias químicas peligrosas presentes en el agua.

Científicos de la Universidad de California, Davis y la Universidad Carnegie Mellon (CMU) buscaron replicar nuestro sentido del gusto con lo que ellos llaman un módulo de biosensores ajustado al brazo robótico de agarre. Dentro de este módulo se encuentran las bacterias E. coli que se diseñaron específicamente para reaccionar a un químico conocido como IPTG.

Las células bacterianas modificadas están rodeadas por una membrana porosa que las mantiene contenidas, pero permite que químicos como el IPTG entren en su interior. Cuando eso sucede, las células responden produciendo una proteína fluorescente.

La pinza robótica con este módulo de biosensado adjunto puede interpretar esta luz como una señal de control, que en este caso se usó para determinar si debería recoger algo y colocarlo en un baño de agua o no. Tras pasar unas horas descansando en el agua primero para verificar la presencia de IPTG, el brazo robótico fue capaz de declararlo seguro.

Así es Mingar, el primer robot budista que ya predica en el templo

Aunque por el momento se trata de un avance lento y el robot es rudimentario rudimentario, el equipo considera su máquina de prueba de sabor como una prueba de concepto para nuevos tipos de robots blandos inspirados en la biología. Los desafíos futuros incluyen autómatas capaces de probar varias sustancias de forma simultánea o capaces de detectar diversos niveles de concentraciones.

“Al combinar nuestro trabajo en electrónica flexible y piel robótica con biología sintética, estamos más cerca de los avances futuros como los robots biohíbridos suaves que pueden adaptar sus capacidades para detectar, sentir y moverse en respuesta a los cambios en sus condiciones ambientales”, dice Carmel Majidi, coautor del estudio y profesor asociado de ingeniería mecánica en CMU. La investigación se publicó en la revista Science Robotics.

Fuente | New Atlas

Te recomendamos

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.