Alicia tenía 55 años cuando perdió su trabajo en 2016.

Tras 4 años en la empresa, la compañía era adquirida por un competidor, lo que hizo que el 85% de la plantilla se viera afectada por un ERE. Desde entonces lleva buscando trabajo de manera intermitente y de la misma manera encontrando cosas que no terminan de cuajar.

Alicia (nombre ficticio con el que mantener su anonimato) tiene ahora 59 años. En este tiempo ha logrado una licenciatura en Publicidad, un máster en dirección comercial y marketing por el Instituto de empresa (IE) y habilidades en idiomas: es bilingüe en francés y también se maneja a la perfección en inglés.

En cuanto a su trayectoria profesional recoge más de 20 años como jefa de publicidad o directora de cuentas en empresas que incluyen nombres como Antena3 o el grupo Prisa.

Pero a día de hoy Alicia sigue sin trabajo y buscando empleo aunque con escaso optimismo.

“Ahora mismo estoy desanimada y un poco perezosa. Al final aquí hay que ser muy disciplinado y ponerte un horario, llamar a estos contactos…pero es verdad que también cunde el desánimo de ver lo que te llega por la gente que conoces, de ver cómo está el panorama en general y la verdad es que no es lo que más te anima”.

5 errores de actitud que no debes tener en una entrevista de trabajo

Todo aquel que se haya visto inmerso en un proceso de búsqueda activa de trabajo sabe lo estresante, agotador y desmotivador que puede resultar. Y esto se multiplica cuando se trata de profesionales mayores de 50 años, quienes de media tardan hasta 2 años en encontrar empleo.

“Cuando pierdes el trabajo, la verdad es que con esa edad eres consciente de que la cosa es mucho más complicada, porque por mucho que cuenten que la experiencia es un grado, en España se tiene muy en cuenta la edad” considera Alicia.

Aún más en el sector de la publicidad en el que busca empleo.

“Aquí importa bastante el tema de la imagen y creo que eso va también unido a la edad. Estás muy en contacto con clientes, al final eres muy relaciones públicas y aunque no se reconozca abiertamente la importancia de la edad es un hecho”  remarca.

Ni en mi LinkedIn ni en mi currículum aparece mi fecha de nacimiento. Al final cada vez hay menos gente que lo pone para evitar precisamente esto, pero bueno tampoco hay que ser un lince para suponerlo. Si haces números, cuentas los años que has estado en cada empresa…al final puedes sacar el dato.”

Los prejuicios asociados a la edad que marcan la búsqueda de empleo

Según la última encuesta de población activa (EPA) un total de 1.275.100 personas mayores de 45 años se encuentran en búsqueda de empleo en nuestro país. La edad de jubilación se coloca hoy en los 65 años, por lo que aún tienen por delante 2 décadas de trayectoria para desarrollarse profesionalmente. Sin embargo encontrar quién les contrate no resultará tarea fácil por las barreras que encuentran en el camino.

El conocido como talento senior encara una serie de estereotipos que les hacen mucho menos atractivos a ojos de las empresas y los departamentos de Recursos Humanos.

Así lo considera Gloria Juste directora de proyectos de Fundación Endesa que junto con la Fundación máshumano crearon hace 3 años la iniciativa SAVIA, centrada en fomentar la empleabilidad de los profesionales de más de 50 años que ven perder su trabajo.

“Por un lado se da por sentado que a partir de los 45 se es mucho menos inflexible, con menor capacidad de adaptación por lo tanto que se va a trabajar peor en equipo. También consideran que hay menos ilusión. Otro es el tema digital y un tercer cliché es que son más caros”, explica Juste en conversación con Business Insider España.

A pesar de estos mayores obstáculo y de ir hacia una población cada vez más envejecida, el asunto no parece despertar demasiada preocupación.

“Tras 3 años de analizar el mercado desde SAVIA vimos que esto no estaba en el debate de nadie, ni social, ni empresarial, ni de medios de comunicación y las cosas para que cambien lo primero que tienen que hacer es pasar a estar en el debate” demanda Juste.

El mercado laboral y todo lo que le concierne, sobre todo desde que llegó el boom de lo digital parece tener ojos solo para el talento nuevo. Emprendedores, startups e incluso grandes CEOs del momento se asocian irremediablemente con rostros jóvenes nacidos al abrigo de las tecnologías que gobiernan hoy el mundo.

“En mis primeros años de trabajo ni siquiera tenía un ordenador”, contrasta al respecto Alicia.

A medida que la tecnología se impone con más peso, el riesgo de quedar atrás de esta fuerza laboral aumenta. Sin que las empresas parezcan estar actuando al respecto. Según recoge el IV Barómetro DCH sobre la Gestión del Talento en España publicado a principios de año, un 76% de las empresas encuestadas no dispone de programas de transformación digital del talento más senior.

“Las percepción que tenemos, hablando con otros de mi edad, es que antes tenías mucho más en cuenta a la gente que era mayor que tú, porque te iban a aportar esa experiencia y los tenías como referente, te convenía seguir sus recomendaciones, de alguna forma era una guía, y creo que eso ha cambiado. Ahora estas nuevas generaciones que empiezan, más acusado en empresas de perfil digital, no solo no lo perciben como un valor añadido, sino que lo ven con desprecio, como si te vieran como un bicho raro”, estima Alicia.

Algo que conoce de primera mano. Tras perder su empleo en 2016 estuvo 7 meses trabajando en una agencia de marketing digital de la que salió tras un proceso de reestructuración.

Allí, “el 90% de las personas que trabajaban en este entorno era gente muchísimo más joven que yo, veinte, treinta años menos que yo, incluso en puestos de responsabilidad y eso también te hace verte un poco fuera de lugar” confiesa.

El paro lo agotó. Por ello estaba acogida a un subsidio que había dejado de cobrar ya que tuvo que darse de alta como autónoma para la compañía en la que estaba trabajando en los últimos meses. Hasta marzo, cuando como consecuencia de la pandemia su trabajo dejó de ser necesario por el parón empresarial.

“Es ya un poco la puntilla”, estima al pensar en la situación de crisis que puede avecinarse.

Pero encontrar trabajo a los 50 años no resulta totalmente imposible. Algunos especialistas del mercado laboral ofrecen algunos consejos para ayudar en esta búsqueda.

Lo primero para encontrar trabajo es aprovechar la red de contactos creada durante toda tu trayectoria

“Trabajar la red de contactos generada durante años en activo se convierte en la mejor estrategia para ser conocedores de todas esas ofertas de empleo que se encuentran en el mercado”, aconseja el especialista en búsqueda y atracción de talento Víctor Candel.

Ligado a esto, uno de los mayores errores que pueden cometerse a la hora de buscar trabajo, de acuerdo a Candel, es “centrarse únicamente en la inscripción de ofertas de empleo” y quedar a la espera de ser llamado para una entrevista.

“Quien desea encontrar una oportunidad, debe salir a buscarla, no esperar a que caiga del cielo”, enfatiza el especialista.

Un consejo que también resalta Ángel Sáenz de Cenzano, Head of Spain and Portugal en LinkedIn.

“Seguro que de forma directa o indirecta, puedes encontrar vías de conexión con una empresa a través de otro contacto“, sostiene Saénz.

“No puede haber nadie en el mundo entero que te conozca que no sepa que estás en una reinvención profesional y buscando oportunidades“, aconseja igualmente Juste.

“Eso te lo da la fundación, te lo dan las plataformas pero también te lo da el teléfono, hay que levantar el teléfono, hay que ir a tomar café, hay que cuidar mucho la red profesional que has generado a lo largo de tu vida profesional y sin pudor. Ya es un tabú perdido, sabes que hay gente súper profesional que está en el desempleo, esta crisis va a dejar desgraciadamente a muchos otros”, enfatiza la directora de proyectos de la Fundación.

La importancia de mantenerse actualizado y formándose

Una de las grandes barreras que encuentra este segmento de población a la hora ser tenidos en cuenta por las empresas es la tendencia a pensar que están desactualizados, sobre todo en lo relativo a las herramientas digitales.

“Estamos en una época en la que los conocimientos van a mucha velocidad no solo en el mundo tecnológico, por lo que será clave poder demostrar esas capacidades, lo que además va a suponer una dosis de seguridad en uno mismo”  confirma Sáenz.

Por ello resulta esencial seguir activo, formándose, actualizándose para no dejar de valer.

“La formación debe ser un elemento continuo, una prioridad continua” recomienda el directivo de LinkedIn. Pero hay que ponerlo en práctica de una forma “deliberada e inteligente”.

“Hay que hacer una selección de cuáles son las materias, conocimientos, y experiencias sobre las que vas a trabajar a nivel formativo en los próximos periodos” siempre orientadas a encaminarte a ese trabajo que deseas, explica el responsable de LinkedIn.

Explota el entorno digital y cuida tu perfil

“Hoy en día el entorno digital lo encuentro fundamental, cualquier plataforma de empleabilidad, porque ahí ves, escuchas, aprendes un nuevo vocabulario y una nueva forma de buscar trabajo”, incide Juste.

Asimismo, una búsqueda activa de empleo pasa por cuidar bien el perfil, entendiendo por tal desde el currículum hasta la presencia en plataformas de empleabilidad.

“Es necesario replantearse qué buscamos y  entonces adecuar desde nuestro perfil hasta los mensajes y envíos de comunicaciones, nuestros discurso y propuestas para que estén bien definidos y bien enfocados. Que no sea muy variable o disperso y demostrar nuestras capacidades en función no desde quiénes somos sino desde qué podemos aportar” matiza Sáenz.

Identifica los sectores que ofrezcan más oportunidades y considera reinvertarte

“Un elemento también importante es tener una mente abierta a la posibilidades de cambio más o menos relevante de tu actividad” considera Sáenz.

Por ello una alternativa a la hora de encontrar trabajo puede ser optar por la reinvención.

“Dentro de SAVIA  estamos girando mucho hacia los nuevos nichos de empleo que están surgiendo, por ello hemos creado muchas formaciones relacionadas con ese tema, por ejemplo Salesforce, SAP, metodologías ágiles del trabajo, figura del mediador, el agente de protección de datos”, enumera Juste.

También pude ser útil entender qué tipos de sectores y empresas tienen más afinidad por el talento senior.

De acuerdo al informe Los trabajadores seniors en la empresa española: realidades y retos elaborado por IE foundation la mayor presencia de trabajadores de más de 50 años se localiza en el sector Público, la Agricultura y Otros Servicios

Sin embargo hay profesiones que son más perjudiciales para la edad, como marketing, comunicación y comercial. “Ahí a partir de una edad les cuesta más abrirlo”, revela Juste.

Emprendimiento, freelance considera otras formas de trabajo

Considera igualmente otras formas de relación con el mercado de trabajo hoy en día: por proyectos, consultor externo, incluso como freelance son maneras de entrar en el mercado laboral más allá de conseguir una nómina y estar en plantilla.

“El mundo laboral se ha convertido en un cambio mucho más flexible donde las formas de colaborar y trabajar son amplísimas”,  puntualiza Juste quien también aconseja, “perderle el miedo al autoempleo y el emprendimiento.”

Y limita los motivos por los cuales ser más senior es considerado un problema

“El problema de una persona muy senior desde luego no es la falta de experiencia desde luego no es la falta de solidez”, señala Sáenz como algunas de las fortalezas ligadas a este talento que deben potenciarse en perfiles y entrevistas de trabajo.

“Es muy importante la actitud saber que tienes 50 ,52 años, los que sean, estás en plena forma de conocimientos, de capacidades, de energía, por lo que lo tienes que saber demostrar” concluye el directivo de LinkedIn.