Irse de vacaciones a la playa o a cualquier otro lugar debería ser una actividad relajante y terapéutica, pero hay aspectos estresantes que pueden convertirse en una preocupación. Por ejemplo, dónde guardar el dinero mientras te das un chapuzón en el mar o la piscina. Y el móvil. Y las tarjetas de crédito. Para estas situaciones existen las cajas fuertes portátiles y flexibles, que cada vez son más comunes en las zonas vacacionales.

Una de las cajas fuertes portátiles más vendidas de Estados Unidos es la FlexSafe Portable Travel Safe. Tiene forma de pequeña mochila o riñonera, pero es una verdadera caja fuerte flexible fabricada con una especie de malla metálica moldeable que no puede ser cortada por medios convencionales como cuchillos, tenazas, etc.

Posee una tapa que funciona a modo de sujeción para poder engancharla en cualquier sitio, como el perchero de un armario, la barandilla de una escalera, o donde quieras. Y solo puede abrirse con una combinación. Si la colocas en un lugar que no pueda moverse, nadie podrá abrirla aunque la dejes a la vista:

FlexSafe Portable Travel Safe, la caja fuerte portátil y flexible, está pensada para usarse al aire libre. Tiene protección contra salpicaduras y contra el agua, así que puedes llevarla sujeta al pantalón o a una mochila mientras paseas por la playa, o tomas el sol junto a la piscina.

Otra característica interesante es que posee protección RFID. Esta protección evita que un delincuente con un lector NFC pueda leer una tarjeta de crédito con chip RFID guardada dentro de la caja fuerte portátil, acercándo a unos pocos centímetros.

Para abrirse utiliza una combinación de varios dígitos que lógicamente se pueden cambiar por el usuario.

FlexSafe Portable Travel Safe, la caja fuerte portátil y flexible no está a la venta en España, pero puedes comprarla en Amazon USA a un precio de 69,95 dólares.

Si buscas una caja fuerte original para un regalo, la propia Amazon España vende una caja fuerte que se abre con huella dactilar, en su línea AmazonBasics.