Afortunadamente para muchos nuevos conductores, los coches cada día cuentan con más sistemas de seguridad para evitar colisiones y automatizar algunas de las funciones básicas de conducción.

Si el coche trae instaladas por defecto una serie de pluses y se van a utilizar durante la conducción, ¿por qué no incluirlas en el examen? Sin ánimo de dar mayor ventaja a los que se examinen con coches más modernos, no queda otra opción que incluirlas en los exámenes para aprobar el carné de conducción.

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Uno de los momentos más complicados para muchos es de aparcar el coche. Las clásicas estrategias pueden quedar obsoletas con las nuevas tecnologías y será posible utilizar las cámaras de marcha atrás, 360º y sensores de aparcamiento que vengan en el vehículo. Algo que facilitará mucho la labor a los futuros conductores.

Pero no será la única novedad que se podrá usar durante el examen, pasamos a decirte el resto:

  • Sistema de ayuda de salida en pendiente.
  • Activación automática de luces y parabrisas.
  • Alerta de tráfico cruzado (RCTA).
  • Sistema de frenado de emergencia (AEB).
  • Sistema Start-Stop.
  • Aviso de frenada de emergencia (EDB).
  • Sistema de detección de fatiga.

Aunque igual que un examinador te puede hacer revisar el motor y que identifiques dónde está alguno de los elementos, también puede que durante el examen te pregunte cómo se activan manualmente los limpiaparabrisas u otras cuestiones. Que se puedan usar por defecto no eximirá de saber manejarlos en vehículos que no los tengan de serie.

Como se puede ver, algunas de estas novedades facilitarán el examen de conducción y será más sencillo aprobar. Pero lejos de cualquier polémica, se agradece que la DGT vaya actualizando sus sistemas a la realidad de la conducción diaria.